gedeon

Gedeón

La mayoría de nosotros queremos conocer los planes que Dios tiene para nuestras vidas, pero no siempre estamos seguros de cómo encontrarlos. Un malentendido común es la idea de que la dirección de Dios vendrá a nosotros como caída del cielo, que no tendrá nada que ver con lo que estamos haciendo ahora. Pero si siempre estamos mirando a nuestro alrededor buscando la próxima tarea que Dios nos quiera asignar, corremos el riesgo de arruinar aquello en lo que estamos trabajando en este momento. Afortunadamente, la Biblia nos señala un tipo de dirección que no pone en peligro nuestros proyectos actuales. En las descripciones que hace la Biblia de cómo Dios guió a mucha gente, odemos ver que a menudo el llamado de Dios llega cuando la gente esta completamente inmersa en el desafío del momento. Un buen ejemplo de esta clase de dirección se ve en la vida de Gedeón.

Gedeón tenía una visión limitada, pero estaba comprometido con ella. Su reto era obtener comida para su familia aun cuando los hostiles invasores estaban haciendo prácticamente imposible el crecimiento, la recolección y la preparación del alimento. Gedeón era un hombre de recursos. Dio al lagar un doble propósito al convertirlo en un piso hundido para trillar. Carecía de ventilación para soplar la barcia, pero al menos estaba oculto de los madianitas. Estaba trillando cuando Dios le envió un mensajero con un desafío.

Gedeón estaba sorprendido por lo que Dios le había pedido que hiciera. Él no quería meterse en una tarea para la cual no se sentía preparado. El angel tuvo que vencer tres objeciones antes de que Gedeón estuviera convencido: (1) la responsabilidad que sentía Gedeón por el bienestar de su familia, (2) las dudas que tenía acerca del llamado mismo, y (3) los sentimientos de incapacidad para realizar la tarea. Sin embargo, una vez que se convenció, obedeció con gusto, con ingenio y rapides. Dedicó esos rasgos de personalidad al Dios de su pueblo, con el que ahora tenía una relación personal.

Gedeón tuvo sus momentos débiles y sus fracasos, pero seguía siendo el siervo de Dios. Si usted puede identificar sus propias debilidades con las de Gedeón como un hombre que obedeció a Dios al dedicar su atención a la tarea que tenía a mano. Luego ponga toda su atención para creer que Dios lo preparará para el mañana cuando este llegue.

Puntos fuertes y logros:

  • Quinto juez de Israel. Un estratega militar experto en sorpresas
  • Miembro del Salón de la Fe en Hebreos 11
  • Derrotó al ejercito madianita
  • Los hombres de Israel le ofrecieron un reinado hereditario
  • Aunque lento de convencer, actuaba bajo convicciones propias

Debilidades y errores:

  • Temió que sus propias limitaciones no permitieran a Dios actuar
  • Recogió el oro madianita e hizo un símbolo que llegó a ser objeto perverso de adoración
  • Por medio de una concubina engendró un hijo que traería gran dolor y tragedia tanto a la familia de Gedeón como a la nación de Israel
  • No pudo mantener a la nación en los caminos de Dios; después de que él murió, todos regresaron a la idolatría

Lecciones de su vida:

  • Dios nos llama en medio de nuestra obediencia actual. Según nuestra fidelidad, nos da mayor responsabilidad
  • Dios expande y utiliza las habilidades que ya ha construido en nosotros
  • Dios nos utiliza a pesar de nuestras limitaciones y fracasos
  • Aun los que han tenido un gran progreso espiritual pueden caer fácilmente en el pecado si no siguen de manera consistente a Dios

Datos generales:

  • Dónde: Ofra, Valle de Jezreel, manantial de Harod
  • Ocupación: Campesino, guerrero y juez
  • Familiares: Padre: Joás. Hijo: Abimelec
  • Contemporáneos: Zeba y Zalmuna

Versículos clave:

“Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aqui que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre” (Jueces 6:15-16)

Su historia se relata en Jueces 6 – 8. También se le menciona en Hebreos 11:32

(FUENTE: BIBLIA DE ESTUDIO DEL DIARIO VIVIR. EDITORIAL TYNDALE PAG. 323)